Facebook expondría tus DMs y tú… ¿Cuántos amigos tienes?

Hoy en la oficina ha habido conmoción. Todos, a excepción de los incrédulos, hemos corrido a revisar, ocultar, borrar y demás casi todos nuestros mensajes de Inbox intercambiados vía Facebook entre 2008 y 2010. ¿La razón? Se ha dicho que un error de la plataforma estaría exponiendo los Direct Messages en el muro.

Si esto es cierto o no, aunque no lo parezca, no es lo más importante. De ser cierto, ya Facebook se inventará algo para decir, y hacernos creer fervientemente, que la culpa ha sido nuestra. Que la privacidad debe protegerse ante todo, es un hecho tan grande que ni siquiera merece la pena argumentarlo. Cabe apuntar que por ahora, en honor a la verdad, no he visto nada en mi muro que me suene muy privado, como para que hubiese sido enviado por DM.

Lo más grave es, sin duda, lo afectado que está nuestro criterio desde que existen Internet y las redes sociales. Antes lo lógico era que los temas sensibles se tratasen con llamadas telefónicas o reuniones personales entre los involucrados. Ahora la tendencia es decirlo todo por medios que no controlamos y por eso nada más aparecer el rumor de que Facebook publica nuestros mensajes directos andamos, sin sutilezas: cagados.

En serio, si Facebook está publicando nuestras charlas privadas, deberíamos poder estar serenos para cargar nosotros contra él. La cosa es que no podemos, porque se antepone el miedo a la exposición pero, ¿a la exposición de qué y ante quién?

Y es aquí donde viene la reflexión: conociendo a mis amigos, amigos de verdad, del alma, sé que si se publicaran comentarios que en algún momento de ira haya hecho de ellos y entre todos los leyeran, la mayoría, por no decir todos, lo entenderían, no definirían su relación conmigo a partir de eso y, de ser el caso, me perdonarían. Lo más engorroso que tendría que hacer sería tomar un café con cada uno de ellos y recordar lo que me motivó a decir tal o cual cosa y, finalmente, zanjar el asunto con el amor que nos une.

El problema es que nadie, o casi nadie, tiene su Facebook reservado a sus amigos verdaderos y eso hace que, en caso de exposición, todo quede a la vista de personas que no nos conocen ni nos estiman lo suficiente como para evitar el impulso del cotilleo, centrarse en putear a Faceboook por negligente y seguirme estimando. Es más, en mi Facebook tengo gente que sé que ni siquiera me estima. Y la culpa es mía, no de Facebook.

Ahora bien, si Facebook es el campo minado que sabemos que es, ese receptáculo de buenas, pero también malas voluntades hacia nosotros, ¿qué nos hace pensar que es un buen medio para hacer confesiones, sean del tipo que sean? ¡Imposible de saber, pero todos hemos caído en ello!

Sólo imaginemos qué pasa si a alguien se le extravía el móvil y el que lo encuentra opta por publicar cosas del inbox, por mero ocio… ¿Con quién nos iremos a quejar? ¿A quién acusar si las pesquisas arrojarían nuestro propio número de teléfono, nuestro propio panel de administrador?

¿Y entonces qué hacer? En principio, si consideras a Facebook tu casa, te toca pensar en qué sentido es tu casa. La primera opción es considerar que en tu casa dices lo que te da la gana, en cualquiera de sus espacios y sin correr riesgos. La segunda opción es considerar que a tu casa no llevas a cualquiera y, mucho menos, lo invitas a vivir, precisamente porque no quieres arriesgarte. En ese caso, la cosa es más o menos simple: hacer una criba para que en Facebook estén tus verdaderos amigos y no importe qué publicas.

Otra opción es convencerte de que Facebook no es tu casa y eso es relativamente fácil de entender: si Obama tiene Facebook, basta con entender que no estás en condiciones de tener la misma casa que Obama tiene, con lo cual está claro que Facebook no es tu casa. Una vez sabido esto, sabrás también que no tienes control alguno de la situación, que a Facebook entra cualquiera y que, así como no vas por la calle diciéndole a todos las contraseñas de tus e-mails y de tus tarjetas del banco, no tienes por qué manejar datos delicados a través de algo que es una gente a la que muy posiblemente no verás nunca en tu vida.

¿Cuántos después de leer esto irán a modificar sus hábitos en Facebook? Ninguno. Es más, quizás esto ni siquiera lo lea alguien. Siendo honestos, ni siquiera yo modificaré mis hábitos: seguiré teniendo de “amigos” a una buena cantidad de zorras y cabrones que, quizás, algún día comprueben sepan que pienso que son zorras y cabrones.

Simplemente que antes de quejarse, hay que aguantar estoicamente el destino que uno mismo se busca y que tus amigos no son los 500 de Facebook, sino los 4 ó 5 capaces de saber y tolerar que de vez en cuando, y a veces muy de vez en cuando, creas que son subnormales.

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Acerca de Janet Marilyn

BLOG PERSONAL. De vez en cuando tengo algo que decir y, si lo digo en mis perfiles, es estrictamente personal y no representa la postura de las empresas para las cuales trabajo.
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2 respuestas a Facebook expondría tus DMs y tú… ¿Cuántos amigos tienes?

  1. Pingback: ¿Que sucedería si Facebook Coloca en tu Muro Todos tus Mensajes de Inbox? « De Aquí, de Allá y de Todas Partes

  2. Eduardo Lasalle dijo:

    Basta ya de violencia

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