VI

Perdón si levanto la voz
con esta última carcajada,
con esta búsqueda entusiasmada
que empieza en mí y termina en vos.

Perdón por mi grito naciente
del vientre de tus ironías:
que no sean cosas tuyas ni mías
las que partan este corazón.

Y me iré caminando por si algo
me recuerda a tu nombre en la vía;
que no sea tu culpa, sólo la mía
perderte por no irte buscando.

Que sea ese el amanecer claro
en que mis noches sean tu día;
yo diga “hola, vida mía”
y tú digas “me voy retirando”.

Pregúntame, pues, hasta cuándo
pienso respirarte en mi agonía;
o, si acaso, esta plenitud ría
cuando ambos estemos llorando.

Anuncios

Acerca de Janet Marilyn

BLOG PERSONAL. De vez en cuando tengo algo que decir y, si lo digo en mis perfiles, es estrictamente personal y no representa la postura de las empresas para las cuales trabajo.
Esta entrada fue publicada en La caja de Pangola. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s